"El que esté libre de pecado que tire la primera piedra", es el camino que conjuga la Caridad como clave de lectura ante los hechos del "Caso Maciel" -que aquí no interesa elencar-, con el conocimiento de la Verdad al tratarse de un tema que concierne directamente a la vida de muchas personas...
¿Marcial Maciel Degollado es el chivo expiatorio del embrollo legal de la Legión y su brazo laico, el Regnum Christi?
Lo que es una realidad es que Benedicto XVI decidió tomar el control de los Legionarios de Cristo y que el Vaticano ordenó descolgar las fotos de Maciel de las instalaciones de la orden así como prohibió la venta de sus textos, entre otras restricciones.
En 1983 Juan Pablo II aprobó las leyes internas de la Legión entre ellas estaban los “votos privados": los legionarios prometían nunca criticar a su fundador o a sus superiores, y reportar a cualquiera que lo hiciese.
El Papa Benedicto XVI revocó los votos privados en 2007, luego de ordenarle a Maciel dejar el ministerio. Maciel murió en 2008.
Mientras el cardenal Velasio de Paolis, delegado papal y canonista, supervisa la orden desde Roma, Benedicto XVI parece apostar a que es mejor rescatar que desmantelar la orden, a pesar de sus muchos ex miembros desilusionados al descubrir una orden religiosa internacional edificada sobre el carisma de un fundador que abusó sexualmente de sus seminaristas y que procreó hijos, incluyendo a dos que lo acusan de incesto.
El Comunicado de la Santa Sede del 1 de mayo de 2010 es claro:
"La Visita Apostólica ha podido comprobar que la conducta del P. Marcial Maciel Degollado ha causado serias consecuencias en la vida y en la estructura de la Legión, hasta el punto de hacer necesario un camino de profunda revisión.
Los comportamientos gravísimos y objetivamente inmorales del P. Maciel, confirmados por testimonios incontestables, representan a veces auténticos delitos y revelan una vida carente de escrúpulos y de verdadero sentimiento religioso.
... Finalmente, el Papa renueva su aliento a todos los Legionarios de Cristo, a sus familias, a los laicos comprometidos con el Movimiento Regnum Christi, en este momento difícil para la Congregación y para cada uno de ellos. Los exhorta a no perder de vista que su vocación, nacida de la llamada de Cristo y animada por el ideal de dar testimonio de su amor en el mundo...".
