¿Podrías creer que dentro de la Citta Eterna se puede encontrar un “rinconcito verdaderamente mexicano"?
En este “pequeño rincón” romano casi: se escucha hablar sólo “mexicano”, se come comida autentica “mexicana”, se encuentran distintas imágenes de la Virgen de Guadalupe y en general, se respira un aire “muy mexicano”.
Se trata del Colegio Mexicano, ubicado en Via del Caseleto, que recibe a algunos de los sacerdotes mexicanos que vienen a estudiar a las diferentes Instituciones Pontificas en Roma.
Con 40 años de fundación esta Institución de la Conferencia Episcopal Mexicana acoge a muchos de los sacerdotes diocesanos del país y los acompaña en su paso por Italia.
El Padre Francisco Ramírez Yáñez, Rector del Colegio Mexicano, nos comenta cuál es la misión del Colegio.
Tiene como función el animar a los sacerdotes que son enviados por sus obispos aquí a Roma para realizar estudios de especialización en las diferentes áreas de los estudios eclesiásticos.
Pero no sólo apoyan su trabajo intelectual, sino que buscan su educación integral en la llamada “formación permanente” que atiende las cuatro dimensiones de la vida del sacerdote -aspecto humano, espiritual, intelectual y pastoral-.
Por último, el “Padre Francisco”, como lo llaman muchos, nos confiesa la particularidad del Colegio Mexicano de frente a otros similares en Roma:
Este colegio muchos lo definen como un “pedazo de México en Roma”, porque el ambiente es mexicano, ya que somos puros mexicanos, desde los sacerdotes, las religiosas, los religiosos, y es un ambiente muy de veras mexicano.
No digo que no nos acordemos de México, claro que nos acordamos de nuestra familia, de los amigos, etc, pero a veces sentimos que no estamos en Roma, a ratos no somos conscientes de que estamos aquí, ya cuando salimos y vemos que alguno habla y no entendemos bien decimos: ¡ah caray esto no es México! pero aquí, dentro de la casa tenemos un ambiente de veras muy familiar, muy nuestro.

