
Como ya es tradición, el Colegio Mexicano organizó esta celebración en la que participan cientos de personas, desde vecinos italianos, amigos de diferentes nacionalidades, hasta muchos religiosos y laicos que forman parte de la comunidad mexicana en Roma.
El programa guadalupano de este año consistió en la celebración de la Misa en la Parroquia de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, y después desde ahí la procesión por las calles con la imagen de la Virgen hasta llegar a las instalaciones del Colegio, que nos recibió con la cena auténtica mexicana y que acompañó al festival cultural con música, bailes tradicionales y mucho más.
Esta fiesta es muy especial para México, “algunos autores señalan que hay una esencia entre el espíritu y la nacionalidad mexicana con el hecho guadalupano”, nos afirma Luis Felipe Bravo Mena, Embajador de México ante la Santa Sede asistente al evento.
El profundo significado de la morenita consiste en que no es sólo una advocación de la Virgen, ni una aparición, sino un milagro vivo: ella misma pintó su imagen en el ayate de San Juan Diego y ahí ha querido permanecer desde hace 5 siglos. Este fenómeno ha sido declarado como inexplicable por la NASA.
Guadalupe, Patrona de México y de América es la presencia viva de la Virgen Maria y su mirada viva es la explicación a la piedad y devoción de todos los guadalupanos que le rezan y le cantan con mucho fervor.
La canción guadalupana se entonó también en Roma, corazón de la Iglesia, durante esta procesión y Misa celebrada por el Cardenal mexicano Javier Lozano Barragán que nos comentó su actual importancia:
“Lo que quiere decir es que el Evangelio es para hoy y no para ayer, la Virgen de Guadalupe significó la Encarnación en la Cultura Nahuatl, que era la cultura del siglo XVI en lo que es ahora México”.
“Aprovechar la oportunidad para manifestar nuestra gratitud al pueblo de México de parte de todos los sacerdotes que aquí estudian, este año tenemos 110 sacerdotes, estamos celebrando 40 años de la fundación, y en 40 años han pasado 1516 sacerdotes. Agradecer al pueblo de México por su apoyo, por su oración, por su interés para que los sacerdotes se formen adecuadamente”.



