martedì 13 novembre 2007

El Altar de Muertos está más vivo que nunca

Por MTC

México no solamente aporta al mundo el tequila y el mariachi, sino que también nos da lecciones de cómo vivir frente a la Eternidad. Una prueba de esto es su forma única de festejar el día de los difuntos.

La peculiaridad de esta conmemoración respecto a otros países consiste en la actitud de humor y júbilo adoptada frente a la muerte, visión que se funda en la tradición cristiana.

Este estilo propio de celebrar la fiesta del 2 de noviembre, se ha llevado a cabo ininterrumpidamente desde el siglo XVI y se ha radicado como una de las tradiciones populares más representativas de la cultura mexicana y el carácter de su gente.

La celebración tiene varias facetas, desde la decoración con figuras alusivas a la muerte realizadas con papeles de colores; juguetes en forma de esqueletos; calaveras de azúcar cristalizadas; y, hasta la degustación del delicioso “pan de muertos” disponible solamente en esta época del año.

Las visitas a los cementerios en la memoria de los seres queridos, se pueden realizar con música, comida y también portando las tradicionales flores de cempasúchil; y, por último, la expresión más característica: la elaboración de los “altares de muertos” para recordar a los que fallecidos, en el cual se incluyen fotografías y platos de comida que le gustaban al ser querido.

Este año se realizó un altar de muertos también en Roma, en el Museo Nacional Prehistórico Etnográfico Luigi Pigorini del EUR. Tradición declarada por la UNESCO “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad” en 2003.

Con representantes de la Embajada de México ante Italia –organizador del evento- y de la Comunidad Católica de México -realizadores de esta obra de arte-, el pasado 3 de noviembre se llevó a cabo la presentación del altar.

Ante la aparente amenaza cultural de la pérdida de tradiciones como ésta, el Embajador de México ante Italia, Jorge Eduardo Chen Charpentier, presente en el evento, nos afirmó que:

No solamente siguen vigentes sino que están más vivas que nunca, mientras más globalizado está el país, más buscamos afirmar nuestras especificidades que se están convirtiendo también cada vez en más universales.

Existen muchos estudios acerca del día de muertos. Por ejemplo, en el capítulo “El día de muertos” del libro El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, el autor escribe:

Para el mexicano la muerte "la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos...". El mexicano mira a la muerte "cara a cara, con impaciencia, desdén o ironía".

Un seminarista mexicano, que también asistía al evento, explicó que esta tradición contribuye benéficamente a la cultura del pueblo mexicano, porque nos hace ver la inmortalidad del alma, el alma que trasciende, y que tiene que ir dirigida a llegar al cielo. El día de los muertos ayuda a vivir bien esta vida de frente y en relación con la eternidad.

1 commento:

Anonimo ha detto...

Ummmm, not to bad but... is Mexico like that or just a very little part of it?

Anyway, it's amazing to know how so different people live tha same faith around the world.

My congratulations for your blog!

chipipon@gmail.com