By MTC"Luchábamos convencidos por un ideal que creíamos era bueno, había tanta corrupción y abusos en el gobierno de Batista que buscábamos devolverle la libertad al pueblo: educación, salud, vivienda, alimento, trabajo para todos..."
"No teníamos miedo porque creíamos que era lo justo, además todos nuestros amigos estaban ahí, y cada vez que caía uno asesinado nos fortalecía aún más..."
"Podía ver a Fidel cuando quería, un día lo encontré leyendo la Biblia, la hojeé y estaba totalmente subrayada y con anotaciones... Le señalé un versículo que me gustaba y después me dijo: hay que conocer bien al enemigo".
Éstas son algunas de las confidencias que una persona, que ya es parte de mi familia, me ha dicho hace tiempo. Cada día busco entender por qué y cómo se dieron los hechos que provocaron la realidad cubana actual.
Parece que fue ayer cuando triunfaba la Revolución en el 59 y cuando después del embargo de los Estados Unidos, la URSS dio su apoyo incondicional... Cuba lleva ya casi 50 años en esta difícil situación, mucho más dura de lo que se puede percibir desde el exterior.
Sólo entrando por las calles de La Habana vieja, hablando con la gente -temerosa por el peligro que implica confiar cómo es la situación en realidad- uno puede darse cuenta de lo que sucede y del sufrimiento tan grande que tiene la mayoría del pueblo cubano.
Quizá éste fue uno de los motivos por el cual Juan Pablo II no se conformó con rezar y enviar discursos de apoyo sino que quizo ir para darles un fuerte abrazo, el mismo Papa Polaco que había sufrido en vida propia el régimen comunista realizó esta histórica visita...
Este "pastor" no habló sólo a sus "ovejas" sino que se dirigió a todos los corazones y mentes reunidas ahí en cada encuentro realizado, en cada una de las 4 Misas multitudinarías celebradas en La Habana, Santa Clara, Camaguey y Santiago, casa de la Virgen de la Caridad del Cobre.
Se cumplen 10 años de la única visita de un Papa durante este duro periodo de 50 años en la historia de la isla caribeña y Roma no se muestra indiferente, la Iglesia está empeñada por ayudar a mejorar la situación, y como pequeña muestra, la reciente visita del Secretario de Estado Vaticano, el Cardenal Tarcisio Bertone.
A pesar de todo, hay esperanza en las almas de tantos creyentes y de los pocos católicos practicantes que en estas circunstancias el estar cerca de la Iglesia significa "ser el enemigo" y se paga con mayor represión de la libertad...
Estos mártires en vida y muchos de los que murieron luchando convencidos por un ideal que creían justo, son para mí, como los primeros cristianos que -además de contar con la asistencia del Espíritu Santo- lucharon por un ideal que creían que era bueno, muchos de sus amigos estaban con ellos y cada vez que uno moría por la fe, ellos se fortalecían aún más.
"No teníamos miedo porque creíamos que era lo justo, además todos nuestros amigos estaban ahí, y cada vez que caía uno asesinado nos fortalecía aún más..."
"Podía ver a Fidel cuando quería, un día lo encontré leyendo la Biblia, la hojeé y estaba totalmente subrayada y con anotaciones... Le señalé un versículo que me gustaba y después me dijo: hay que conocer bien al enemigo".
Éstas son algunas de las confidencias que una persona, que ya es parte de mi familia, me ha dicho hace tiempo. Cada día busco entender por qué y cómo se dieron los hechos que provocaron la realidad cubana actual.
Parece que fue ayer cuando triunfaba la Revolución en el 59 y cuando después del embargo de los Estados Unidos, la URSS dio su apoyo incondicional... Cuba lleva ya casi 50 años en esta difícil situación, mucho más dura de lo que se puede percibir desde el exterior.
Sólo entrando por las calles de La Habana vieja, hablando con la gente -temerosa por el peligro que implica confiar cómo es la situación en realidad- uno puede darse cuenta de lo que sucede y del sufrimiento tan grande que tiene la mayoría del pueblo cubano.
Quizá éste fue uno de los motivos por el cual Juan Pablo II no se conformó con rezar y enviar discursos de apoyo sino que quizo ir para darles un fuerte abrazo, el mismo Papa Polaco que había sufrido en vida propia el régimen comunista realizó esta histórica visita...
Este "pastor" no habló sólo a sus "ovejas" sino que se dirigió a todos los corazones y mentes reunidas ahí en cada encuentro realizado, en cada una de las 4 Misas multitudinarías celebradas en La Habana, Santa Clara, Camaguey y Santiago, casa de la Virgen de la Caridad del Cobre.
Se cumplen 10 años de la única visita de un Papa durante este duro periodo de 50 años en la historia de la isla caribeña y Roma no se muestra indiferente, la Iglesia está empeñada por ayudar a mejorar la situación, y como pequeña muestra, la reciente visita del Secretario de Estado Vaticano, el Cardenal Tarcisio Bertone.
A pesar de todo, hay esperanza en las almas de tantos creyentes y de los pocos católicos practicantes que en estas circunstancias el estar cerca de la Iglesia significa "ser el enemigo" y se paga con mayor represión de la libertad...
Estos mártires en vida y muchos de los que murieron luchando convencidos por un ideal que creían justo, son para mí, como los primeros cristianos que -además de contar con la asistencia del Espíritu Santo- lucharon por un ideal que creían que era bueno, muchos de sus amigos estaban con ellos y cada vez que uno moría por la fe, ellos se fortalecían aún más.

3 commenti:
Pienso que es una reflexion interesante y que Cuba merece una reflexión.
Aunque la libertad interior nadie nos la puede arrebatar y en este sentido creo que muchos cubanos son mas libres que nosotros, es triste saber que un pueblo con gente tan capaz como son los cubanos, este sumergido en ese ambiente de restriccion externa, privacion y sufrimiento. Gracias por compartir tus experiencias con nosotros y por hacernos ver que no podemos quedarnos indiferentes ante esta realidad.
El primer manifiesto comunista claro de la época moderna no es, por cierto, el célebre de Carlos Marx, ni el «Hessische Landbote», de Jorge Buechner, sino la tan desconocida «Instruction de Lyon», intencionadamente olvidada por la historiografía socialista, y que lleva las firmas de Collot d'Herbois y Fouché, pero que, sin duda alguna, fue redactada sólo por éste.
manifiesto comunista desnudo y franco (el primero explicito de 1793): «Todo el que posea más de lo indispensable ha de contribuir con una cuota igual al exceso a los grandes requerimientos de la patria. De modo que habéis de averiguar, de manera generosa y verdaderamente revolucionaria, cuanto tiene que desembolsar cada uno para la causa pública. No se trata aquí de la averiguación matemática, ni tampoco del método vacilante que en otros casos se emplea en la repartición de contribuciones; esta medida especial tiene que llevar el carácter de las circunstancias. Obrad, pues, generosamente y con audacia: quitadle a cada ciudadano lo que no necesite, pues lo superfluo es una violación patente de los derechos del pueblo. Todo lo que tiene un individuo mas allá de sus necesidades no lo puede utilizar de otra manera que abusando de ello. No dejarle, pues, sino lo estrictamente necesario; el resto pertenece íntegro, durante la guerra, a la República y a sus ejércitos».
Cfr. Fouche de Stefan Zweigh. Fouche fue clérigo, ministro revolucionario, regicida, ministro de Napoléon, ministro de su católica majestad el Rey; esposo y padre.
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