Por MTC
Benedicto XVI ha confirmado que es un Papa valiente al viajar al Líbano del 14 al 16 de septiembre por varios motivos. El primero por haber realizado su 24º viaje apostólico internacional a un país de Oriente Próximo, cuando Siria sufre una guerra civil y pocos días después de que en Libia se llevaran a cabo los ataques en los cuales fue asesinado el embajador de EE.UU. con otros funcionarios.
Además, Benedicto XVI ha demostrado su valentía al haber pronunciado sus palabras con fuerza y claridad, al condenar en varios de sus discursos las guerras que se viven en Oriente Próximo, así como al reiterar a la comunidad internacional su llamamiento a la paz.
Sin embargo, el Papa en sus mensajes no sólo ha expresado «condenas» sino que ha sido un verdadero «peregrino de paz» —como él mismo se describió— al buscar brindar esperanza especialmente a aquellos que más sufren. Los hechos demostraron que sí es posible vivir en calma, como él lo ha resaltado pocos minutos antes de partir en el avión de Beirut a Roma: «El mundo árabe y el mundo
entero habrán visto, en estos momentos de turbación, a los cristianos y a los musulmanes reunidos para celebrar la paz.»
Asimismo, Benedicto XVI no ha buscado solamente la paz inmediata sino que ha querido alargar el mensaje de paz a las próximas generaciones, como lo demostró en el encuentro con los jóvenes en la plaza del Patriarcado Maronita de Bkerké del sábado por la tarde. Algunos medios de comunicación calificaron este momento prácticamente como una «JMJ de Oriente Próximo».
En este emotivo encuentro, el Papa pudo recordar a los jóvenes que ellos son «artífices del futuro» de toda su región y pudo invitarlos también a no «probar la miel amarga de la emigración», sino permanecer en su país y ahí «ser portadores del amor de Cristo».
También estuvieron presentes jóvenes venidos de Siria a los que se dirigió en particular, humildemente, y con el corazón en la mano les confió que «admiraba su valentía» así como también les pidió enviar un mensaje a sus casas, familiares y amigos: que el Papa «no los olvida» y que Siria está «en sus oraciones y es una de sus preocupaciones», y reiteró que «no se olvida de ninguno de los que sufren en
Oriente Próximo», que es el momento en el que «musulmanes y cristianos se unan para poner fin a la violencia y a la guerra».
Sin duda, Benedicto XVI fue valiente también al seguir impulsando el ecumenismo y el diálogo interreligioso al reunirse con las comunidades musulmanas y las otras confesiones cristianas. Frente a ellos ha pronunciado diversos llamamientos a la unidad y reconciliación para que vivan en paz y
armonía.
Por último, y no menos importante, fue el motivo de su visita: la exhortación apostólica postsinodal Ecclesia in Medio Oriente. La firma en la basílica de San Pablo en Harissa y la entrega al finalizar la Misa con más de 300 mil fieles celebrada en el City Center Waterfront de Beirut a los patriarcas católicos de Oriente Próximo, a los presidentes de las Conferencias Episcopales de Turquía e Irán y a los casi 300 obispos orientales y latinos de Oriente Próximo.
El Papa ha invitado a estudiar este documento para aplicar el mensaje de comunión y de testimonio desarrollado según los distintos aspectos «humanos, doctrinales, eclesiológicos, espirituales y pastorales» de esta exhortación de modo que «la comunión en la fe, la esperanza y la caridad se fortalezcan en sus países y en cada comunidad para hacer creíble el testimonio del solo Santo, el Dios Uno y Trino, que se ha hecho cercano a cada persona».
Felicidades a Benedicto XVI por demostrar nuevamente su valentía, ya que a pesar de su edad avanzada, continúa yendo personalmente al encuentro de las personas de buena voluntad a países fuera de Italia y que, a pesar de que muchos pusieron en duda que el Pontífice visitaría el Líbano en una situación de gran tensión en Oriente Próximo, lo hizo con gran eficacia.
(Publicado en Catalunya Cristiana)
(Publicado en Catalunya Cristiana)


3 commenti:
Tanti Auguri e Bentornata!!!!
Grande il Papa!!!! :)
Giulia
Efectivamente, Benedicto XVI ha sido ejemplo de valentía desde el inicio de su Pontificado: siempre claro en su discurso, seguro y sin miedo, sabiéndose protegido por un Padre amoroso.
Es Dios quien obra a través del Papa, sólo así se entiende la fuerza de este hombre que ha nadado contra corriente para llevar un mensaje de paz y hermandad.
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