El final del caso del exmayordomo del Papa, Paolo Gabriele
parece que está llegando a su fin, después del arresto en mayo de 2012. Hoy se
ha dictado sentencia al proceso penal por robo con agravantes en la cual se le
ha condenado culpable con una pena de un año y seis meses de ‘reclusión’,
posteriormente el tribunal vaticano indicará la modalidad de esta 'reclusión'.
Estábamos en la Oficina de Prensa de la Santa Sede,
periodistas de diferentes países del mundo atendiendo la ‘esperada’ sentencia,
después de poco más de dos horas que el tribunal formado por tres miembros se reunió para deliberar. La sentencia fue leída por el presidente del Tribunal Vaticano,
Giuseppe Dalla Torre aproximadamente a las 12.15 de este sábado 6 de octubre.
Sin embargo, algunos “problemas técnicos” impidieron que los
comunicadores escucháramos hablar a Dalla Torre en el circuito cerrado y fue después de
varios minutos que el Padre Ciro anunció la reducción de la condena y mucho después nos
distribuyeron fotocopias de la sentencia, que confirmaba que la
condena de la pena era de tres años pero que el tribunal decidió reducirla a la
mirad, a un año y medio, por las atenuantes, así como el pago de los gastos
procesales.
Pero ¿qué tomó en cuenta el tribunal para reducirle a la mitad
la pena a Paolo Gabriele? Los motivos que se encuentran escritos en la
sentencia fueron: la "ausencia de precedentes penales, los resultados del
estado de servicio en época antecedente a los hechos realizados, el
convencimiento subjetivo - equivocado - indicado por parte del imputado que
motivó su conducta, así como también la declaración de Gabriele de ser
consciente de haber traicionado de la confianza del Santo Padre”.
Así, con sólo cuatro audiencias parece que está por concluir el
proceso penal de quien traicionó la confianza del Papa. Ahora queda esperar cuándo el Tribunal Vaticano indicará la
modalidad de esta 'reclusión' y si será en prisión, arresto domiciliario o si el
Papa le concederá el perdón, según lo indicó hoy el portavoz vaticano, padre
Federico Lombardi, ya que aseguró que Benedicto XVI estudia y ve cómo
procede el proceso de cerca, por lo que no descarta la posibilidad de que el
Papa conceda la gracia.
Al finalizar, Lombardi ha reiterado que de acuerdo a la
declaración de Paolo Gabriele "no hay elementos que prueben ninguna
complicidad", sino que ha sido influenciado por el "contexto
ambiental" que ha madurado la iniciativa que “no tenía como motivación
dañar a la Iglesia” que Gabriele "ha sido sugestionado por circunstancias
ambientales" y el mismo Paolo hoy ha declarado que su delito fue
"motivado por con la convicción de haber actuado por exclusivo amor
visceral por la Iglesia de Cristo y por su jefe visible" ha repetido
"no me siento un ladrón".
En este momento, el exmayordomo del Papa, regresa a su casa dentro
de la Ciudad del Vaticano, donde vive con su esposa y sus tres hijos, y
continua en la condición de arresto domiciliario hasta que el Tribunal
comunique la pena y su abogada defensora indique si apelará o no. Por otro lado, todavía no se sabe la situación administrativa futura de
Gabriele, si después de cumplir su pena podrá continuar trabajando o no en el
Vaticano, así como se desconoce el costo estimado que deberá pagar por los
gastos procesuales que marca la actual sentencia.


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